3 Febrero 2012
Esta es la triste dicha que nos espera.
Hace días que se nota acercar,
en el traqueteo de los jinetes apocalípticos,
acorralando las arcas de nuestro destino.
Esta es la triste dicha que invade la estancia,
y decide cuando ejecutar...
Es inminente recibir la derrota
suscrita el la boleta que cuña nuestro destino.
Esta es la triste dicha que impone cautelosa
como método para salvar
de las garras del PSOE
la economía convertida en horrendo sueño.
Esta es la triste dicha que guarda sigilosa
el elixir de la mejora social
con la coreografía de
“un pasito pa' adelante, cien pasitos pa' atrás”
El último esfuerzo para combatir la crisis: vuestras cuentas de ahorros y el pin de los MasterCards.
servido por amshali
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26 Noviembre 2011
-Uno, dos, tres, cuatro,... uno, dos, tres, cuatro,... uno, dos, tres, cuatro,... uno, dos, tres, cuatro...
Era así como se pasaba los días, contando una a una las paredes que se unían a su alrededor formando un cubo perfecto donde podía esconder sus rasgados recuerdos. Cuando la vio por primera vez, ya llevaba años trabajado como psicóloga y nunca había sentido ese desconcierto e inseguridad ante un nuevo proyecto. Tranquila, se sentó en el rincón más lejano de la nueva paciente y examinó cuidadosa las gesticulaciones y el comportamiento. Advirtió que parpadeaba una sola vez cuando acababa de contar, y le dio la sensación de fatiga, como cuando uno se cansa y necesita tomar aliento. "¿Que estará pensando? No entiendo nada los números no suelen tener ningún significado, no, al menos que tengan que ver con la edad. Está demasiado sumergida en su mundo como para darse cuenta que la estoy observando aunque, aun si lo supiera tampoco me serviría de nada si no deja de contar … la pobre tampoco mueve los labios y mantiene el ritmo de la voz, parece como si los sonidos le salieran del fondo de la garganta en vez de la boca, cuerpo rígido y manos enlazadas como si fuera a rezar pero,¿por qué cuatro?” Decidió salir después de dos horas y media. Mientras se colocaba la bufanda de color marrón al cuello, pensaba en la perdida de tiempo que supone hacer un seguimiento diario a una persona que no conoce más que cuatro palabras. Sabia que fuera la estaría esperando Odell, y en un trance de melancolía se apoyo en la pared del pasillo y se dejo deslizar hasta sentarse para poder poner en orden sus pensamientos.
-Antia! ¿qué haces allí sentada? ¡Va, vamos a comer! ¿Qué tal el primer día de trabajo? Espera que te ayudo a levantarte. Dame el bolso y cogeme de la mano.
Cariñosamente le da un beso en la mejilla y la abraza, inconsciente de la angustia que su novia sufría en sus entrañas. Durante la comida no tuvieron demasiada conversación debido a la debilidad psíquica que Ivy había producido en ella. De repente se sentía mal por tener tantas comodidades y haberlas despreciado."por qué este sentimiento de culpabilidad?" En su interior se había fijado la imagen de una niña aparentemente frágil de facciones débiles, pero de una severidad incomprensible. Esas cejas anchas y pronunciadas en un rostro fino y delicado le recordaba a ella con veinte años. "Era feliz..." Una sonrisa tímida se acomodaba en las comisuras de sus labios mientras Odell le contaba la dura mañana que había pasado en el trabajo. No entendía nada. Ni siquiera le importaba.
-¿En qué piensas?
-¿Te has preguntado alguna vez por qué vivimos en un mundo de comodidades y de silencios?...¿Te has dado cuenta de cuantos tabú-es existen aún en el mundo y que nos afectan directamente aunque neguemos su existencia y decidamos no hablar de ello? -No entiendo a que viene eso. Claro que he pensado en porque no dejo que conozcan todos mi verdadero yo, y siempre me escondo tras una mascara, y realmente eso es lo que más tememos. Me refiero a que todos somos personas, y que todos anhelamos mostrarnos frágiles, débiles, e inseguros y lo hago o mejor dicho, lo hacemos por miedo a que otros nos hagan daño. También he intentado buscarle fundamento a los miedos interiores que sentimos sin aparente razón, pero no se muy bien a que te refieres. De verdad. ¿Te ha pasado algo? ¿Te impacienta algo?
-Dejalo. Es que creo que me han dado un caso difícil y no se por donde empezar, que preguntas he de plantearme y he de resolver. Es una chica de casi veinte años y lleva allí tres semanas. En su ficha pone que sufre varios trastornos psicológicos, pero yo no lo veo así. No creo que sean trastornos. No sé que es, pero los trastornos se manifiestan con demencia y cambios de humor, o deformación de la realidad en cuanto a espacio, tiempo y lugar, pero ella sabe donde esta. Es consciente de su entorno, pero al estar sumergida en ese delirio de números no tiene cambios de nada, ni siquiera de gestos. Dicen que no habla, que esta como en un estado de shock.
Después de dos días volvió a visitarla y no notó cambios en la actitud de Ivy. Seguía contando las paredes de una en una. Esta vez se acercó a ella intentando mirar lo que ella miraba. Siempre empezaba a contar por la pared que tenia ventana, luego lade la puerta, la pared vacía y finalmente de la cama. Cada una de ellas parecía tener un significado privado, oculto, íntimo,... pero no. Antia paso todo el fin de semana pensando en los posibles significados y a base de galletas, libros teóricos, simbología numerica, llegó a la conclusión que la mejor forma seria hablar con ella aunque no le hablara. Queria contarle cosas, enseñarle como hacer la cama, leerle algún libro de mitología griega, como si fuera un bebé que aun no ha aprendido a hablar y la madre es demasiado desconfiada y quiere que su pequeña aprenda esas historias en vez de los cuentos de princesas y galanes machistas que se comercializan en el mundo. Empezó por leerle versiones infantiles sobre musas y ninfas, como sobre centauros y medusas y no vio ningún cambio aparente en ella. No la escuchaba. Ni la miraba. Seguía contando las paredes de la habitación con la misma pasividad de siempre y para colmar la desesperación de Antia, ni siquiera elevaba el tono de voz o aceleraba la entonación cuando ésta le leía algo. Parecía eternamente ofuscada en esas cuatro palabras. Su cerebro se había atascado ahí, y no tenia intención de volver al encuentro con el mundo real. Ni gesticulaba ni fruncía el ceño. Nada. Llevaba así más de un mes, y no lograba un progreso con la paciente ni positivo ni negativo. Los informes que entregaba a dirección siempre decían lo mismo, "...ha estado frente a la ventana, contando, y no muestra interés alguno con las lecturas y los estímulos externos provocados hoy, día..." "...sentada en el suelo durante tres horas iba contando las paredes, sin percibir ninguno de los incentivos llevados a cabo hoy, día..."
“Ivy es la pequeña de su familia, y antes de encerrarla allí se había escapado de casa y nadie pudo encontrar a su familia; quizás por que no la buscan. Lo único que tengo es el informe de la policia, el médico y del juzgado que la remiten aquí. Fotos, nombre, direción y DNI. Ni rastro de la familia. Nada. ¡se han esfud¡mado! Nadie la conoce nadie quiere saber nada de ella, todo es como si nunca hubiera existido, pero tiene nombre y casa...”
Pasaban los dias sin progresos, sin desahogos mayores que unos fragiles suspiros, y por fin decidió contarle la ruptura con su novio. Odell la había abandonado unos días antes, recriminándole que estaba demasiado involucrada en la vida de sus paciente, y él no era su paciente.
- ¿Sabes?, aunque no me escuchas y no me vayas a contestar, te contaré algo. Te diré qué hay allí fuera, y que no te estas perdiendo nada. Te envidio por estar aquí, al margen de toda crueldad humana y protegida de la hipocresía urbana. No hablas, no discutes, no piensas en como te ven los demás y que opinión pueden llegar a tener sobre ti. Supongo que tendras tu historia, puede que sea grave, no lo sé... el caso es que estas aquí, y me pareces valiente, ¡te has encerrado en ti para protegerte! Yo me paso horas siendo tu e intentando pensar como tu!... es mi trabajo ser tu para descubrir quien eres y de donde vienes,... para saber que te ha pasado y por que estas sola, depresiva... Me gustaría que me enseñaras a escaparme de la realidad por que en este momento no quiero saber quien eres tu, sino quien soy yo. Ya no sé quien soy...
Mientras se secaba las lagrimas con un pañuelo, Ivy dejo de contar las paredes y se acercó a ella sonriendo. Le dio un beso en la frente. Pero antes de que Antia pueda decir nada, ésta volvió a contar en sentido de las agujas del reloj las paredes de a habitación. Antia la miraba con amor maternal, porque en ese momento entendió la enfermedad de Ivy.
servido por amshali
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26 Noviembre 2011
Perdido sin luz en los ojos.
Triste con lágrimas en el rostro.
Caminar endeble que parecía eterno,
Decepción era tu trayecto
y tu respiro, un suplicio.
Me buscaste, y te acercaste sigiloso
y yo, temiendo tu ocaso,
quise que sonrías conmigo
disolviendo en tu mente el ahogo
escuchando tu pesar y sentimiento.
Coincidieron las miradas.
Se tentaron nuestros cuerpos.
absorbidos entre llamas!
atrapados por deseos!
Tanteamos nuestras ansias
con tenues contactos.
Roce de tus labios en mi mejilla
y mi paladar satisfecho de tu aroma.
Arítmicos latidos de corazones vivos
musitan el porvenir de los destinos.
seductores cortejos, furtivos manifiestos
exhiben lo inasequible, ¡shssss!
traicionando los misterios.
servido por amshali
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31 Octubre 2011
Incluso antes de comenzar...
Fuera de mi,
fuera de ti y de nosotros
mirando los protagonistas
razonemos....
razonemos con seriedad
los sueños absurdos
los sueños imposibles.
No hay palabras muertas
sin promesas,
hay sermones vacios
y decisión adulta...
la última palabra;
tu serenidad contagiosa....
Alegar razones
! menuda tonteria ¡
! maldita sea la hora ¡
elegir entre amor
o compañía...
Cae el telón...
triste común acuerdo:
cada cual
vuelve a su realidad...
servido por amshali
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25 Octubre 2011
Quiso maltratarte mi memoria
pero tu recuerdo sigue impregnando
aquellas canciones que yo sentí nuestras,
las notas fugaces de una primavera
que iza sus velas en un mar en calma.
En el último café que compartimos,
cómplice de tus labios y mis versos
vagando entre cartas de voces suicidas
huíamos de la cal de la rutina,
del triste borrón de la memoria en nuestra utopía.
Y seguiré olvidándote, mañana en otra ciudad,
quizá en compañía de otros ojos, de otra historia
compartiendo sin ti el último café de tu recuerdo
muerto de miedo,
huerfano de promesas
agnóstico en amores que matan
patrón de todas las despedidas...
G.D.
servido por amshali
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8 Noviembre 2006
Escribir... es algo que siempre crei que todos pueden hacerlo menos yo... Tampoco he buscado hacerlo bien ni mal, ni siquiera me he preocupado alguna vez en escuchar alguna critica al respeto...
¿para qué?
Hace muchos años que deje de intentar darles forma a esas inquietudes que formaban parte de mi; procure sacarlas de mi cabeza trasformandolas en pequeñas estrellas intocables en el firmamento de la almohada inmovil que regenta todos los suspiros y todas las decepciones que se van acumulando. La pretensión era que no volvieran a brillar, que se quedaran encerradas en la oscuridad del sentir.
Y he aqui donde apareces tu, incordiando mi mundo llevadero, rebuscando en mi pasado, intentando averiguar quien soy,... haciendome recordar que una vez fui capaz de soñar, que podia haber sido modestamente feliz con mi integridad de persona coherente en vez de dejarme arrastrar por la conformidad traicionera que nisiquiera me identifica. Cierto! No me identifico con esa postura, pero me hace sentir igual a los integrantes de mi enterno, que no desencajo en su mundo y puedo ser aceptada, aunque la aceptación no venga por mi, sino por "yo".
Pero al fin comprendo que no soy tolerante... Prefiero fingir a llevar la contraria... pero creo que no es fingir tampoco, es no querer reconocerme asi delante de nadie...
Me amas, lo siento..
poque me ves, me intuyes,
sabes lo que me hace vibrar
lo que me hace sufrir...
coincides en mis debilidades
en mis fortalezas también.
somos orgullosos
ambiciosos,
susceptibles...
Te amo, lo sientes...
porque te conozco
te entiendo y sé lo que necesitas
eres sensible y abierto
y quieres el respeto del entorno,
igual que yo,
lo necesitas y nunca lo recibes en
la medida necesaria para sentirte respetado
y te hace sufrir...
Has entrado en mi vida... y t'estime:
Porque te quiero a ti,
porque te quiero,
cerré mi puerta una mañana
y eché a andar.
Porque te quiero a ti,
porque te quiero,
dejé los montes
y me vine al mar....
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8 Noviembre 2006
Cansada... vomitivamente cansada de su propia vida, se sienta en aquella silla que, ¿quién sabe? puede tener restos de las horas recien pasadas. "Tonta..." "Tonta de mi..." piensa ella cuando cada lunes acaba de trabajar y se sienta a fumarse el último cigarillo de la noche en esa silla empapada de toda clase de flujos corporales...
Con una de las manos se quita el carmin de los labios, con la otra se peina sujetando el cigarillo, aunque peinarse.., es mucho decir. La fuerza con la que se quita los polvos de la cara, el rimel, y el pinta-labios, la hacen llorar desconsoladamente, quedándole la cara como a un payaso borracho, llovido y sin dormir...
"PUTA!"... retumba en sus oidos, una y otra vez calando cada vez mas ansiosa del cigarro humedecido por sus lagrimas y babas... El humo baila insiuante en la oscuridad a rimto de la luz rojiza y ella, lo mira, lo envidia y sueña en poder hacerlo ella tambien para alguien especial.
- Lorena, aún estas aqui?
El eco se esfuma de la misma manera que esas palabras vacias. No contesta. Al cabo de un rato, se da cuanta de la ropa que lleva encima, y se horroriza al ver como un hilo, hace carrerilla por su pierna.
-Mierda!! Estas medias me habian costado 17€, y ahora a la basura!!
-Tranquila mujer, que yo tengo unas nuevas y te las puedo dar..
-Si no es por eso,... es que...¡Que asco!
-Va, ahora nos tomamos un café y a dormir, que a las dos hay que trabajar...
-Si, ya...
Se acurruca en la silla y se limpia las lagrimas en las rodillas provocadoras.... "¿por qué unas medias valen más que media hora de mi trabajo? "; y pensando en su vida le pide un pañuelo a Anele.
- Joder, estoy un poquito rarrilla, pero tampoco es para que me mires asi!
- Animate, va! Que tampoco es para tanto... Piensa que es un trabajo más; uno temporal, no se... Además, tampoco se tiene que enterar nadie, ¿sabes?.
- No tia! A esto no se le puede llamar trabajo, esto es una mierda! Tu te imaginas como me mirarán ahora por la calle, con esta pinta, con estos pelos, saliendo de aqui? Esque la gente no piensa como tu o yo, no les importa mi vida y sus circumstancias, solo les interesa como vas vestido y la puta apariecia...
Sus lágrimas recorren las mejillas dejando rastros de rimel seco. Pasan 5 minutos, 10, 12... Anele aparece con una café y un paquete de tabaco.
- Creo que te hace falta hablar con alguien... ¿Me cuentas lo que te pasa?
-No sé...Realmente no me pasa nada, unicamente no estoy acostumbrada aún, y como nadie sabe a que me dedico... Imagiate que viene alguien que me conoce; no se... o imaginate cuando en la escuela le preguten a Ighor donde trabaja su madre, ¿qué le dirá?
¿Sabes lo que es esconderte tras un muro para no cruzarte con la vecina de enfrente, sólo para que no te pregute donde trabajas ahora? ¿si en una pasteleria limpiando vateres o, en casa de Pepito Grillo limpiandole la mierda?
servido por amshali
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