Tú, en mi vida
Perdido sin luz en los ojos.
Triste con lágrimas en el rostro.
Caminar endeble que parecía eterno,
Decepción era tu trayecto
y tu respiro, un suplicio.
Me buscaste, y te acercaste sigiloso
y yo, temiendo tu ocaso,
quise que sonrías conmigo
disolviendo en tu mente el ahogo
escuchando tu pesar y sentimiento.
Coincidieron las miradas.
Se tentaron nuestros cuerpos.
absorbidos entre llamas!
atrapados por deseos!
Tanteamos nuestras ansias
con tenues contactos.
Roce de tus labios en mi mejilla
y mi paladar satisfecho de tu aroma.
Arítmicos latidos de corazones vivos
musitan el porvenir de los destinos.
seductores cortejos, furtivos manifiestos
exhiben lo inasequible, ¡shssss!
traicionando los misterios.
